
REFLEXIÓN
CONCLUSIÓN
"Todos los sonidos pueden hacer un lenguaje significativo"- Karlheinz Stockhausen
Para desarrollar este proyecto, se requirió el planteamiento de una ruta de aprendizaje inicial capaz de abarcar los distintos lenguajes que en este convergen. Teniendo en cuenta que cada uno de estos lenguajes (música para formatos audiovisuales, música de gaitas, música de marimba y música electroacústica), se construyen y desenvuelven bajo sus propias lógicas, se hizo necesario realizar un proceso de escucha de algunos referentes claves, además de un proceso de análisis que buscara los métodos de análisis más propicios de acuerdo a las lógicas musicales de cada lenguaje.
La idea de musicalizar un cortometraje implicó el acercamiento a las lógicas de composición musical de formatos audiovisuales a través del análisis audiovisual de un cortometraje previamente escogido. El análisis tipomorfológico sirvió para entender el desarrollo tímbrico y el tratamiento sonoro de una obra de música electroacústica, escogida a partir de la audición previa de este tipo de repertorio. El acercamiento a la música de marimba y música de gaitas se hizo a partir de la escucha de distintos referentes musicales y tuvo su base en el análisis auditivo de formato que permitió entender las lógicas que componen a estos lenguajes tanto en su construcción instrumental y tímbrica, como en su desarrollo rítmico, armónico y melódico. También cabe destacar el valioso conocimiento adquirido durante las clases de Formatos III y IV, dirigidas por la maestra Ana Margarita Giraldo; aportando una contextualización de los procesos sociales e históricos que desarrollaron estas músicas en el caribe y pacífico colombiano. Cada uno de estos análisis y referentes escuchados, permitió adentrarse y entender algunas de las bases que construyen cada uno de estos lenguajes, aportando las herramientas y guías claves para el desarrollo de la composición musical del proyecto.
El uso de algunos recursos musicales adquiridos a partir del proceso de aprendizaje, permitió moldear el concepto sonoro del cortometraje cumpliendo eficazmente con los planteamientos iniciales del proyecto. El uso de recursos como los moduladores, el uso de elementos tradicionales para construir lenguajes no tradicionales, el concepto del espacio abarcado desde el uso de la reverberación para crear planos sonoros, el uso de silencios o la espacialización sonora en todo su espectro; la superposición de elementos para crear texturas, o el concepto de modulación tímbrica, permitieron que el producto final se viera enriquecido y que su construcción técnica y estética tuviera unas bases claras.
La experimentación se dio a partir del uso de distintos procesamientos electrónicos que construyeron los elementos sonoros y el desarrollo tímbrico de todos los temas. La escucha constante fue el elemento principal en la toma de decisiones estéticas: el tratamiento electrónico y la organización de los audios se derivó de ello; evidenciando aquella libertad creativa derivada del gusto personal del compositor y del uso de todas aquellas ideas, referentes y experiencias que construyen su universo sonoro.
La forma en la que el compositor se apropia de su contexto y lo convierte en una expresión sonora, se relaciona en la manera como este afronta y entiende al mundo. El aprendizaje extraído del proceso de creación transforma no sólo la forma de abordar un concepto sonoro, sino la concepción misma del artista, su construcción como ser pensante, como medio de expresión del mundo y como persona.